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  • elmasambeat

Una agradable velada


El pasado noviembre de 2021 tuve que retomar el repertorio de Muerto de Amor, mi último proyecto discográfico, en formato dúo. Esto es un reto después de haber creado unos arreglos para un gran grupo de músicos, con todos sus detalles y cambios de dinámicas... ya has escuchado el disco, ya sabes a qué me refiero. El reto comenzó, en realidad, hace mucho más tiempo. Allá por 2020, más concretamente el 18 de agosto, efemérides nefasta de la muerte de Federico, estrenamos una obra de teatro en homenaje a este autor, era una especie de recital poético teatralizado con varias canciones intercaladas... ¡¡a dúo!! Parece que estemos hablando de una gran hazaña, como un imposible... Desde luego que existen muchísimos ejemplos de música para voz y piano, especialmente de música clásica, pero en este caso se trataba de crear una música no sólo pianística, sino con algunos otros ingredientes, como la percusión, y con una conexión entre nosotros tan profunda que nunca se pierde (lo que los músicos del entorno valenciano llamamos "piñón"). Esta conexión es fundamental, es la cualidad que determina que algo sea más que bello... mi auténtico objetivo en la vida.

Más tarde, el verano de 2021, ya con el disco grabado y compartido con el mundo, me llamaron para hacer unos pequeños conciertos en la costa de Castellón, junto al mar. Fuimos Baptiste y yo, de nuevo los dos solos defendiendo este repertorio, con el handicap de que era al aire libre, con público muy diverso y sobre-estimulado, con un teclado eléctrico... ¿Cómo competir con la belleza de un horizonte de mar al atardecer, con el sonido de la olas? Pero sorprendentemente se creaba una burbuja de atención extraordinaria... eso sumado a varias anécdotas inolvidables, como la tormenta del segundo día que nos hizo suspender la velada al poco de empezar, pero que nos dejó el recuerdo de un inmenso relámpago atronador que cayó en el mar justo delante de nosotros.

Es lógico pensar que Baptiste y yo hemos desarrollado esa conexión, ¿cómo no? después de tanto tiempo y tanto trabajo... Debo confesar que es maravilloso. No es fácil, al menos para mí, encontrar partenaire de escenario que me haga sentir absolutamente cómoda, tranquila, para que pueda dedicar toda mi energía a la interpretación, al deleite de emocionarme yo y emocionar al público, sin sufrir a cada paso, con el sonido, o complicaciones varias... Y Baptiste lo consigue, además, se emociona tanto como yo y nos contagiamos, por lo que cantar todo el repertorio de arriba abajo es como un vuelo mágico, un éxtasis de belleza.

Así sucedió el pasado noviembre. Tuvimos dos conciertos seguidos, pero esta vez con sendos pianos de cola a cuál mejor. Todo el trabajo realizado se cerró con un círculo perfecto. Y puedo decir, aunque me hubiera gustado hacer más conciertos con el grupo, que este dúo es el perfecto colofón de este bello proyecto.

La incertidumbre es muy poderosa en estos momentos del mundo y de mi vida, y no sé si tendré muchas oportunidades más de actuar en directo, por lo que te invito a que desde tu casa y con unos altavoces o auriculares, pases una agradable velada, viendo este concierto a dúo con el magnífico Baptiste Bailly, desde la sala de la Fundación Cañada Blanch, con su espectacular nuevo piano.

¡Que lo disfrutes!







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